SANTO DOMINGO. Un evento histórico, con profundas connotaciones culturales, históricas y turísticas, acaba de poner sobre el ojo de la mira a las olvidadas provincias del Sur profundo.
Una gran caravana de 70 yipetas (la No.1 de Jochy Santos; la No. 70 de Luis Medrano), un ómnibus, una ambulancia, carros de Amet, Policía Nacional y seguridad privada, fueron recibidos en las calles de los pueblos por los que atravesaron, cerrando ayer con un concierto en Salinas de Baní.
Jochy Santos, el hombre-carcajada, encabezó el despliegue de turistas que confraternizaron y se tomaban fotos con él. Pero fue él quien más pudo percibir la calidez de las poblaciones con vítores y alegría (aunque en muchos de los poblados creían que era una caravana política y las doñas salían haciendo la señal del dinero, "dejen cuartos, que tenemos hambre", gritaban, en otros le llevaban quejas).
Una gran caravana de 70 yipetas (la No.1 de Jochy Santos; la No. 70 de Luis Medrano), un ómnibus, una ambulancia, carros de Amet, Policía Nacional y seguridad privada, fueron recibidos en las calles de los pueblos por los que atravesaron, cerrando ayer con un concierto en Salinas de Baní.
Jochy Santos, el hombre-carcajada, encabezó el despliegue de turistas que confraternizaron y se tomaban fotos con él. Pero fue él quien más pudo percibir la calidez de las poblaciones con vítores y alegría (aunque en muchos de los poblados creían que era una caravana política y las doñas salían haciendo la señal del dinero, "dejen cuartos, que tenemos hambre", gritaban, en otros le llevaban quejas).



